- Ya no saco plata en los cajeros porque me pueden clonar la tarjeta y después me roban el billete.
- Dejé de tomar Coca-Cola después de enterarme que sirve hasta para quitar el sarro de los inodoros y además oxida los genitales y la ropa interior.
- Dejé de ir al cine por miedo a sentarme en una butaca y pincharme con algún objeto punzante infectado de SIDA.
- Huelo a mierda, porque dejé de usar desodorantes, ya que según sus cadenas de mierda, producen cáncer en las axilas.
- No paro en el semáforo en rojo por miedo a que me droguen con la muestra de un perfume para robarme el carro y quizás hasta me violen.
- Tampoco hago más el amor con algunas estupendas niñas por miedo a que los condones vengan intencionalmente pinchados y me contagie de algo.
- Gasté más de $150 en limpieza de virus de mi PC por las cadenas que supuestamente un amigo me mando y venían infectadas con algún virus.
Doné unos $100.000 por correos enviados cuentas de Amy Bruce, una niñita enferma que estuvo a punto de morirse unas 7.245 veces en 4.354 hospitales y que todavía tiene siete años de edad desde 1993.
- Dejé de hacer, tomar y comer tantas cosas, porque según las benditas cadenas provocaban cáncer, disminuían la potencia sexual, engordaban, etc.
- Esperé durante años como un estúpido junto a mi correo, los 150.000 dólares que me mandarían Microsoft y AOL por enviar e-mails a mis amigos.
- Sigo esperando el bendito celular que me enviaría SONY ERICSON si enviaba mi dirección de correo a todos mis amigos
- No recibí el MILLÓN de dólares, ni el Ferrari, ni tuve un fin de semana largo de diversión con Luly Bosa (las 3 cosas que pedí como deseo después de mandar a 10 personas el Mantra Mágico enviado por el mismísimo Dalai Lama).
- Envié más de 500 firmas en contra de la guerra de USA contra Irak y ahora me dijeron que estoy en una lista de terroristas sospechosos y que en cualquier momento me ponen una bomba en el baño de mi casa.
- Firme 54 hojas para la seguridad de nuestro país y colgué sábanas blancas de la ventana, ahora duermo con las puras cobijas porque me robaron todas las sábanas.
- Se acabo la cervecita fría en lata, por miedo a perder la lengua producto de una gangrena voladora...
Después de recibir sus cadenas mi vida cambió y estoy seguro de que todos mis actuales problemas y males son a causa de alguna cadena que se me olvidó reenviar a 20 personas antes de 3 minutos y me cayó encima una maldición que tendré que soportar al menos dos décadas más.
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